16 Oct

La complejidad del software explicada a un perfil no-técnico

Cuándo empiezas en un cliente nuevo, si no tiene un background técnico, no suele llevar muy bien esas situaciones en que le trasladas que lo que te ha pedido es en realidad un poco más complicado de llevar a cabo de lo que él tiene en mente. Obviamente esto no es siempre así, pero ha habido veces que he tenido la necesidad de trasladar por qué es desarrollar software es una actividad compleja a alguien que no tiene tiempo ni ganas de leer el paper de No Silver Bullet, y que bastante tiene ya con realizar el trabajo de su día a día, y además lidiar con esos molestos informáticos que no hacen más que poner pegas a todo lo que se les pide.

Una manera que me gusta mucho de explicar por qué el desarrollo de software es algo complejo a una persona de perfil no técnico es recurrir a una analogía con la película Indiana Jones en Busca del Arca Perdida. No en el sentido de que desarrollar software es cambiar un ídolo por un saco de arena y salir pitando antes de que dardos envenenados, piedras gigantes, fosos y mil trampas acaben con el pobre desarrollador, sino proponiendo un reto: tratar de adivinar la que probablemente es la escena más cara de la película. Tiempo.

¿Ya? ¿el submarino Nazi? ¿Esa gran piedra rodante apunto de aplastar al bueno de Indy? Que va, es seguro que estabas pensando en esto ¿verdad?:

Raiders of the lost ark - Cairo scenes

Raiders of the lost ark – Cairo scenes

(imagen recogida de http://indianajones.wikia.com/wiki/Cairo)

¿Las escenas de El Cairo en la terraza de Sallah? ¿Me estás tomando el pelo? Dos / tres personas totalmente tranquilas, sin ningún tipo de acción, un mono amaestrado… Es decir, ¿qué? ¿eso es más caro que un submarino nazi? ¿cuánto cuesta amaestrar un mono?

Cuando se rodó la película, los efectos especiales eran más bien artesanos, en el sentido opuesto a que los efectos especiales son generados por ordenador. Con esto en mente, ¿has visto dónde están las antenas de televisión de todos los tejados? En la década de 1930 no había televisión, y por tanto las terrazas eran como las de la imagen. En 1981, cuando se rueda la película, todos esos tejados tienen antenas de televisión, que hubo que ir quitando para poder realizar esas tomas.

Lo bueno es que llegado a este punto la relación con el cliente cambia, ya no piensa que estás intentando timarle y lo que suele hacer es ayudarte o facilitarte todo lo que pueda a que se puedan retirar esas antenas.

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